domingo, 3 de febrero de 2013

Cuando encontré la Fuente


Este paisaje es tan amoroso, su brisa, su lenguaje, sus caricias, el sonido que esconde su tierra, las voces de las aves, todo, todo es tan amoroso.
He quedado perplejo ante la mirada de la montaña,  he llorado de placer al tocar sus aguas, y lo mejor es que el sol es mi padre eterno.

Las alas de luz que derraman las nubes ahora las conozco, mis lágrimas se han secado porque el viento me a dicho que jamás moriré, pertenezco aquí, aquí me quedare con ustedes estrellas, con tigo arena inmortal, con las curvas eróticas de los árboles, con mi alimento verdadero, el aire.

He recorrido los desiertos, ha crecido ramas en mi lengua, mis ojos han sido mar y ríos, mi manos puñales que retan al destino, me he sumergido en bosques sonoros, he peleado contra la noche, me he refugiado en la sabia luz de la luna, descansando en mi conciencia, huyendo de la ignorancia, me debute aquí.
Este el paisaje exacto, esto es lo que temía mi duda no encontrar, es real, estoy aquí rodeado de montañas y ángeles, bañándome de calor, de amor. 

Todo lo que mis ojos reclaman ahora lo puedo ver, que maravilla, que crearon perfecta, y esta al alcance de mis manos.

Mis piernas me han afirmando que debo detenerme, para que seguir buscando la verdad, si aquí habita el todo, habitan todas la respuestas a mis fantasiosas preguntas, lo sabia!, lo sabia!, este sitio es mi otra mitad.
Ahora al fin seré feliz.

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