Intentaré poco a poco envolverme en tus noches,
Como papel dorado que ama y derrama luz y pasión,
Me enredare en tus
piernas que me reciben con larga espera,
Y te haré sentir lo que tus sentimientos jamás te
mostraron.
Te enseñaré magia para que entiendas cuando te miro,
Te hablare de Dios y del destino,
Te llevare al cielo con mi voz,
Tuyas son mis manos, tuyos todos mis suspiros.
Tienes la mirada que le hacia falta a mis ojos mirar,
Te llevas todo mi mundo al llamarme, al tocarme, te lo
llevas.
Soy escultura formada por tu aliento y por tus
labios,
Soy arena que escribió tu nombre, soy agua que
inundó tu boca,
Soy viento que respiras, soy todo lo que tu
imaginación me permita ser,
Eres la mujer de manos celestes que pinta el
amanecer,
Que moldea las nubes donde ambos dormimos.
Llenando aquella alcoba celestial de flores y
aromas
En donde vamos a amarnos.
Tus ojos son el poso ciego en donde se ahoga mi alma
Tu cuerpo, el desierto que podré explorar,
Tu risa, la infinita melodía de mi felicidad.
Mantén tus manos abiertas,
Querida, falta poco para que lluevan estrellas,
Falta muy poco para que nos crezcan las plumas de
nuevo,
Y al fin podamos volar de verdad,
Volar al soñar despiertos, al creer y sentirnos parte
del viento,
Sentirnos parte de un todo que nos a creado solamente
para encontrarnos.
Solamente para mirarnos afirmando que existimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario